Los juegos didacticos en la infancia

Seguro que eres de los que todavía recuerda las veces en las que jugó a los juegos de mesa en su infancia, las veces en las que tu madre se sentaba en el suelo contigo y no parabais de reír, las veces en las que pudisteis dejar hechos esos rompecabezas tan chulos que eran solo de madera y que molaba mucho montar. Seguro que esa misma escena la has vivido con tus hijos en alguna ocasión, pero siempre han sido las mínimas, la culpa de todo, la falta de tiempo, el no saber organizarse y el darle prioridad a otro tipo de cosas. La verdad es que son muchas las personas las que se quejan de que sus hijos ya no saben jugar como lo hacían ellos, se quejan de que ahora les das un juguete y casi no saben lo que hacer con él, no saben montar esos castillos que se mientas con piezas de colores, y si lo hacen se cansan enseguida, ahora dales un teléfono móvil o un videojuego y nos daremos cuenta como la horas frente a él van a ser interminables, por ello es importante que tomemos consciencia antes de que sea tarde e intentemos por todos los medios, que los niños de hoy en día disfruten de los juegos didácticos de la misma manera que lo hacíamos nosotros.
Si de verdad supiéramos lo importante que llegan a ser los veríamos de otra forma, haríamos todo lo posible porque nuestros hijos los tuvieran, y los usaran, porque de poco sirve que llegue un cumpleaños y se pidan como regalo, para que después sirvan para coger polvo en cualquier cajón, o sirvan de apoyo en cualquier parte de la casa. Y es que parece que nos gusta eso de que nos digan que hijo más listo tienes solo por el hecho de que sabe utilizar el móvil a la perfección, solo porque sabe buscar videos en YouTube que nosotros no le hemos enseñado, y claro al ser tan pequeños asombra. Pues bien, es mucho mejor que aprendan de los juegos educativos, más que nada porque están pensados para ello, hay cientos de ellos, es más si entramos en la web hipermaterial nos daremos cuenta enseguida de la gran variedad que podemos encontrar, y de lo mucho que les va a gustar a nuestros hijos cuando los tengan, verás cómo te das cuenta que con poco esfuerzo vuelves de golpe a tu niñez otra vez.

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